{"id":544,"date":"2026-09-12T23:32:13","date_gmt":"2026-09-12T21:32:13","guid":{"rendered":"https:\/\/lesgrandssinges.com\/?p=544"},"modified":"2026-09-17T19:32:31","modified_gmt":"2026-09-17T17:32:31","slug":"du-12-au-13-septembre-2026-fiesta-della-lectura-au-costa-rica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lesgrandssinges.com\/index.php\/2026\/09\/12\/du-12-au-13-septembre-2026-fiesta-della-lectura-au-costa-rica\/","title":{"rendered":"Du 12 au 13 septembre 2026 &#8211; Fiesta della lectura au Costa Rica"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lieu  : Costa Rica<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Valeria Varas participe \u00e0 la manifestation <em>Fiesta della lectura<\/em> au Costa Rica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Un article de Laura Vasquez sur la po\u00e9sie de Valeria Varas \u00e0 para\u00eetre au Costa Rica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Sobre <em>Serpiente de Exilio<\/em><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Presentar Serpiente de exilio hoy no puede ser un gesto puramente literario. Para m\u00ed es un acto de memoria pol\u00edtica, y en este momento, una advertencia hist\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para hablar sobre el nuevo libro de Valeria Varas, es imprescindible recorrer un poquito el contexto hist\u00f3rico que nos ata\u00f1a, porque a la luz del d\u00eda a d\u00eda, el olvido suele imponerse; nos arrastra hacia la comodidad de nuestras rutinas y nos invita a refugiarnos en nuestras vidas y en nuestras letras (hermosas, s\u00ed; necesarias, tambi\u00e9n), pero sin la memoria, el futuro es incierto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Serpiente de exilio<\/em>, no les voy a mentir, es doloroso, pero al mismo tiempo es profundamente necesario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y les digo que es doloroso, porque leerlo implica volver sobre una de las heridas m\u00e1s profundas de Am\u00e9rica Latina. Si en algo somos expertos los latinoamericanos es en acumular heridas, lo hemos hecho por m\u00e1s de quinientos a\u00f1os. Pero esta, las dictaduras militares del siglo XX, es en particular sensible por su recencia, porque los cuerpos sobre los que cay\u00f3 la represi\u00f3n, el miedo, la tortura, a\u00fan respiran, a\u00fan nos duelen, y todav\u00eda tienen voz para contar sus historias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este poemario de Valeria Varas nace de una experiencia concreta: la dictadura militar chilena instaurada tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, cuando las fuerzas armadas, encabezadas por Augusto Pinochet, derrocaron al gobierno democr\u00e1ticamente electo de Salvador Allende. Aquel golpe no fue un hecho aislado, sino parte de una reorganizaci\u00f3n geopol\u00edtica continental, donde Estados Unidos intervino activamente en Am\u00e9rica Latina para frenar los proyectos socialistas, populares y reformistas que amenazaban sus intereses econ\u00f3micos y estrat\u00e9gicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Chile se convirti\u00f3 entonces en uno de los laboratorios m\u00e1s violentos del autoritarismo neoliberal. La dictadura no solo persigui\u00f3 militantes pol\u00edticos: destruy\u00f3 sindicatos, intervino universidades, silenci\u00f3 artistas, persigui\u00f3 intelectuales, desapareci\u00f3 estudiantes, viol\u00f3 mujeres, exili\u00f3 familias enteras y convirti\u00f3 el cuerpo en un territorio de castigo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, un libro como <em>Serpiente de exilio<\/em>, no se puede ver solo como una fotograf\u00eda del pasado, se tiene que ver como una advertencia para nuestro presente, porque nos obliga a plantearnos el problema, a entender que el \u201cnunca m\u00e1s\u201d, esa consigna que decimos los heridos, no est\u00e1 cerrada, y m\u00e1s bien es una tarea inacabada que de vez en cuando aparece como un doloroso deja v\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Tinieblas : el cuerpo como campo de batalla<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera secci\u00f3n, <em>Tinieblas<\/em>, es la m\u00e1s brutal del libro y quiz\u00e1 la m\u00e1s necesaria. Aqu\u00ed la poes\u00eda abandona cualquier tentaci\u00f3n ornamental para convertirse en lenguaje de urgencia. No hay met\u00e1foras complacientes: hay allanamientos, tortura, miedo y vigilancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde el poema inicial, el lector entra en la atm\u00f3sfera opresiva del Chile dictatorial:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">\u201c<em>Hace fr\u00edo<br>afuera la polic\u00eda y los perros<br>allanan las casas<br>se llevan a los amigos<br>estoy sola y tengo miedo\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La noche es el tiempo del terror. El d\u00eda tambi\u00e9n lo es. La polic\u00eda no representa orden sino invasi\u00f3n. Los perros son prolongaciones del aparato represivo que ahora representa El Estado. El miedo deja de ser una emoci\u00f3n para convertirse en una estructura de la nueva cotidianidad. La casa ya no protege: la casa puede ser tomada y de hecho, lo ha sido, la casa como met\u00e1fora de un todo que fue saqueado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La dictadura reorganiza lo privado, y en esta nueva organizaci\u00f3n de control se abarca lo material en todas sus formas, la propiedad, el cuerpo, lo metaf\u00edsico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los n\u00facleos m\u00e1s devastadores de esta secci\u00f3n es la representaci\u00f3n de la tortura sexual como pol\u00edtica de Estado, y el terror que eso desemboca. Durante a\u00f1os, este aspecto del cuerpo como instrumento de castigo sexual fue minimizado dentro de los relatos oficiales sobre la represi\u00f3n. Sin embargo, para los cuerpos femeninos, la violencia sexual siempre ha sido otra forma de imposici\u00f3n de poder y de castigo pol\u00edtico. Por eso, el acto de nombrarlo sin adornos, es un acto revolucionario en s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El siguiente fragmento describe exactamente eso, y es uno de los momentos m\u00e1s estremecedores del libro:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">\u201c<em>Dos ratas hambrientas<br>Pusieron sobre mis pechos<br>Con dos ratas me torturaron<\/em>\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed no hay met\u00e1fora que embellezca el horror. El lenguaje es seco, reiterativo, crudo. La repetici\u00f3n reproduce el funcionamiento del trauma: la memoria vuelve obsesivamente sobre la misma escena porque no puede olvidarse. El cuerpo femenino aparece como territorio de humillaci\u00f3n, de poder, pero tambi\u00e9n como archivo pol\u00edtico, porque cada cicatriz conserva una verdad que el Estado quiso borrar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Tinieblas<\/em> no se detiene \u00fanicamente en el registro del sufrimiento, porque del cuerpo torturado nace tambi\u00e9n la rebeld\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">\u201c<em>He parido un grito<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>que fue fecundado por la injustica,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>la explotaci\u00f3n, el odio:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>hijo de muchos padres<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>al que llamar\u00e9 insurrecci\u00f3n<\/em> \u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este verso es fundamental. La violencia no logra aniquilar la capacidad de producir sentido. El grito nace del dolor, pero no le pertenece al verdugo. La poes\u00eda aparece como hija involuntaria del terror y al mismo tiempo, como su antagonista. Valeria convierte su voz y su palabra, en una forma de contraataque.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y en ese contrataque nos encontramos sentimientos motores. Hay ternura en las manos de Corina que trenzan sue\u00f1os, indistintamente de la cabeza de quien los carga. Hay tristeza, odio, miedo en medio del mar azul. Pero tambi\u00e9n una fuerza de resistencia (no resiliencia), que la levanta y la sostiene para soportar los horrores de los que es presa.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Rutas: exilio y despojo<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si <em>Tinieblas<\/em> representa el encierro, <em>Rutas<\/em> representa la expulsi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La dictadura no solo encarcel\u00f3, tortur\u00f3 y asesin\u00f3: tambi\u00e9n expuls\u00f3, obligando a miles de personas a un exilio, a ser extranjeros permanentes. Costa Rica, M\u00e9xico, Europa, y muchos otros destinos se convirtieron en refugio y tambi\u00e9n en herida. El exilio no es solamente desplazamiento geogr\u00e1fico: es ruptura identitaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Valeria Varas escribe desde esa experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">\u201c<em>Serpiente somos<br>reptiles<br>que dejan atr\u00e1s de s\u00ed c\u00e9dulas<br>patrias<br>familias\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed el exilio aparece como despojo administrativo, emocional y simb\u00f3lico. No se pierde \u00fanicamente el territorio: se pierde el nombre, la legalidad, la lengua, la historia reconocible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La poeta se nombra desde esa fractura :<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">\u201c<em>Refugiada<br>inmigrante<br>indocumentada<br>ap\u00e1trida<br>mi nombre es<br>Ofidia\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El yo l\u00edrico en <em>Serpiente de exilio<\/em> es una voz profundamente pol\u00edtica, corporal y colectiva. Frente al lenguaje burocr\u00e1tico que reduce a las personas a categor\u00edas legales, la autora reapropia esas palabras y las convierte en identidad po\u00e9tica. El yo l\u00edrico adopta la figura de la serpiente como s\u00edmbolo de transformaci\u00f3n y supervivencia. La serpiente muda de piel, deja rastros, se adapta al territorio hostil. As\u00ed tambi\u00e9n la voz po\u00e9tica: cambia de pa\u00eds, de lengua, de identidad, pero sigue avanzando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">Por eso exige :<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">\u201c<em>Pido un nombre<br>limpio de excremento\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este verso resuena con enorme fuerza en la Am\u00e9rica Latina de ahora. La America Latina que vuelve a ser presa del \u00e1guila. La Am\u00e9rica Latina donde la migraci\u00f3n vuelve a ser criminalizada y donde resurgen discursos xen\u00f3fobos que convierten al extranjero en amenaza. Este poemario dialoga con el presente, con los desplazados venezolanos, con los migrantes centroamericanos, con las fronteras militarizadas, con la nostalgia autoritaria que promete orden a cambio de exclusi\u00f3n. Con esos aviones que descargan, como material obsoleto, a 25 migrantes por semana en este pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero tambi\u00e9n aqu\u00ed aparece una posibilidad de reconstrucci\u00f3n. El amor se transforma en nueva geograf\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">\u201c<em>En tu cuerpo encuentro<br>un territorio de besos y ternura\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ternura reaparece de nuevo, frente al Estado que expulsa, el cuerpo amado acoge, y entonces esa Patria como s\u00edmbolo deja de ser bandera para convertirse en refugio \u00edntimo, el cual no se habita, sino que habita dentro del cuerpo de quien la invoca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">\u201c<em>La exiliada,<\/em> <br><em>la sin patria,<\/em> <br><em>la desheredada\u2026\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n es capaz de encontrar un territorio que la abrace y de \u00e9l, hace suya su historia.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Transmutaciones : erotismo y restituci\u00f3n<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tercera parte del libro es quiz\u00e1 la m\u00e1s radical, porque all\u00ed ocurre algo que el terror, que los mecanismos del miedo se han empe\u00f1ado en destruir, pero que no han logrado, y es el poder de sanaci\u00f3n. El cuerpo, que alguna vez se posey\u00f3 como instrumento del dolor, vuelve a tener la capacidad de disfrute y gozo. Despu\u00e9s de la tortura, despu\u00e9s del exilio, despu\u00e9s del despojo, el deseo regresa. Y eso es resistencia pura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En sociedades donde el cuerpo femenino ha sido disciplinado por la violencia patriarcal y estatal, para trabajar en funci\u00f3n de super estructuras que te privan del placer, del erotismo y de la autonom\u00eda, el escribir y describir el deseo, es un acto de recuperaci\u00f3n soberana y de reapropiaci\u00f3n sobre los cuerpos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">\u201c<em>Cuando me petentras,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>con la punta de mis pies<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>me parece tocar<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>y arrancar de un golpe el firmamento<\/em>\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cuerpo se vuelve tierra, mineral, barro, mar, selva. El erotismo no aparece como evasi\u00f3n del trauma sino como restituci\u00f3n del territorio perdido. Amar significa volver a habitar el cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada caricia contradice la l\u00f3gica de la tortura. Cada encuentro \u00edntimo desaf\u00eda el proyecto totalitario que quiso destruir no solo la vida sino tambi\u00e9n la posibilidad del placer y de amar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta tercera parte, despu\u00e9s del caos y el destierro, el amor no niega la violencia: la atraviesa y la sobrevive. La escritura aparece como una prueba de supervivencia. Si la dictadura hubiera triunfado por completo, este libro no existir\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso la poeta escribe:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">\u201c<em>No habr\u00eda podido decirles<br>que los amo<br>con la voz suave<br>de mi pluma\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y esas son las palabras se evidencia que el terror fracas\u00f3. Ni el dolor de sufrir el terror en medio del azul del mar la hizo odiar indefinidamente al mar, termina reconcili\u00e1ndose con \u00e9l en el caribe. Ni la violencia sufrida sobre su cuerpo, la hizo perder autonom\u00eda sobre su cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el art\u00edculo, \u201cLa poes\u00eda de la disidencia en la dictadura chilena: Ra\u00fal Zurita y Carmen Berenguer\u201d<a id=\"sdfootnote1anc\" href=\"#sdfootnote1sym\"><sup>1<\/sup><\/a>, su autora, Eva Casta\u00f1eda Barrera <sup>1<\/sup>, habla sobre c\u00f3mo, durante el r\u00e9gimen pinochetista, la poes\u00eda se convirti\u00f3 en un espacio de resistencia frente a una maquinaria cuya constante era la censura y la represi\u00f3n. En este contexto, la escritura po\u00e9tica no solo funcion\u00f3 como expresi\u00f3n est\u00e9tica, sino como un acto pol\u00edtico que desafiaba el silenciamiento impuesto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta funci\u00f3n de la poes\u00eda, la de resistir ante las voces que capitalizan y ejercen el poder, ha sido hist\u00f3ricamente indispensable y contin\u00faa si\u00e9ndolo en la actualidad. La multiplicidad de formas en que los artistas transforman el dolor en lenguaje y en denuncia debe mantenerse viva, pues ah\u00ed radica su potencia cr\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para quienes escribimos, para quienes hacemos poes\u00eda, esto implica una responsabilidad: no podemos limitarnos a la contemplaci\u00f3n de la belleza del mundo. Tambi\u00e9n debemos explorar, desde el lenguaje, las posibilidades de cuestionarlo y transformarlo, de manera que con nuestra poes\u00eda, no solo nombremos la realidad, sino que intervengamos en ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y por eso el cierre no puede ser otro que una exigencia \u00e9tica:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">\u201c<em>\u00a1Justicia!<br>Para que nunca m\u00e1s<\/em> <br><em>y de mi sexo.\u201d<\/em><br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><strong>\u00a9 Laura Vasquez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:53px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sup>1<\/sup> Casta\u00f1eda Barrera, E. (2019). <em>La poes\u00eda de la disidencia en la dictadura chilena: Ra\u00fal Zurita y Carmen Berenguer<\/em>. <em>Cuadernos Inter.c.a.mbio sobre Centroam\u00e9rica y el Caribe<\/em>, 16(1). https:\/\/doi.org\/10.15517\/c.a..v16i1.36460<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li><\/li>\n<\/ol>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Valeria Varas Fiesta della lectura au Costa Rica<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":523,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"class_list":["post-544","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualite-passees"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/lesgrandssinges.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Valeria_Varas_Auteur_Les_grands_Singes_Editeurs_Fiesta_de_-la_lectura_2026.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lesgrandssinges.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/544","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lesgrandssinges.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lesgrandssinges.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lesgrandssinges.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lesgrandssinges.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=544"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/lesgrandssinges.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/544\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":593,"href":"https:\/\/lesgrandssinges.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/544\/revisions\/593"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lesgrandssinges.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/523"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lesgrandssinges.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=544"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lesgrandssinges.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=544"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lesgrandssinges.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=544"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}